HISTORIA DE UN MOCHILERO - El reencuentro


UN REENCUENTRO DESPUÉS DE 12 AÑOS

Corría el año de 1998 en la ciudad de Guatemala, era un mes de Junio y amenazaba el inicio de la temporada de lluvias sin que hubiera caído ninguna en realidad. El ambiente que reinaba en casa era de expectación y locura, ultimando los mas pequeños detalles porque estaba a punto de irme de vacaciones. Que si el pasaporte, que la ropa adecuada, los
utensilios de limpieza personal, la reserva de hotel, los documentos de inscripción en el programa de kibbutz, etc.

- ahhh el billete, donde esta ese billete?
- No encontraba el billete, pero de repente recordé que aun tenía pendiente de ir a recogerlo a la agencia

Si… me iba de vacaciones después de tres años intensos de trabajo y aun mejor, el destino aunque muy conocido por nombre era el perfecto desconocido, no sabíamos mucho de el, como son las costumbres allá? Qué se come? El idioma era para mi un conjunto de jeroglíficos pero aunque el dolorcillo de estómago me corroía una emoción interna y una alegría indefinida llenaba en esos últimos días mi vida; era lo que prometía ser el viaje de mi vida, me iba a ISRAEL.

Llegó el día en que mi familia corría de arriba hacia abajo, cogíamos las maletas y las metíamos en el coche, mis hermanos, mi madre, mis tíos, mis sobrinos y amigos podrían haber hecho una caravana de coches en dirección al aeropuerto, era el día de mi partida y en medio de la algarabía todos hacíamos bromas, unos me pedían cosas extravagantes;
- tráeme un poco de arena del desierto,
- tráeme un poco de barro del Mar Muerto,
- tráeme un poco de agua del Río Jordán o
- tráeme un camello, etc.

Todos reían excepto mi madre, se le veía un atisbo de tristeza como intuyendo que pasaría mucho mas tiempo del esperado para volvernos a ver, pero que exageración si tan solo me iba de vacaciones por 6 meses.

No recuerdo con exactitud cual era mi equipaje en realidad, no recuerdo de cómo iba vestido, esos pequeños detalles que siempre he pasado por alto, no soy nada observador, pero siempre recuerdo los detalles emocionales como si hubiera sido el día de ayer y no… fueron hace 12 años.

Bueno de acuerdo al billete de avión que compre mi itinerario era; Guatemala – París – Tel Aviv – Paris – Guatemala. Iba a hacer una parada de 30 días en Paris, la capital de moda en esos días porque era el escenario de uno de los acontecimientos más grandes del año, se estaban celebrando los partidos del Mundial Francia ’98. Como cualquier niño desde que se da cuenta de la gran importancia que tiene esos eventos deportivos había soñado con asistir a ver un Mundial de Fútbol al menos una vez en la vida, y ese era otro de mis ‘deseos hechos realidad’ iba dirección a pasar los días emotivos y emocionantes, estaría viendo dentro de poco enfrentarse varios de los equipos mas importantes del mundo.

No voy a detallar mi estancia en Paris, ciertamente es algo que no olvidaré jamás. Después de la victoria de Francia como campeón mundial de Fútbol y después de haber pasado la emoción de la celebración de la victoria en la capital parisina y de la celebración del 14 de Julio volví a dirigirme de nuevo a otro aeropuerto; el de Charles de Gaulle, esta vez iba solo pero la emoción de ir de camino a Israel fue mas fuerte que el nerviosismo de ir a un aeropuerto en un país que se niega a hablar en Inglés y cabe decir que no sabía una sola palabra en Francés. Bueno… debo confesar que mi inglés era bastante básico y rústico también y no hubiera podido articular más de 2 o 3 palabras juntas.

Mis vacaciones no duraron lo que se supone iba a durar, años mas tarde llegué a comprender esa mirada triste de mi madre el día de mi despedida en el aeropuerto, resulto ser casi un pronóstico. El viaje a Israel fue espectacular, no lo podría describir sin necesidad a dedicarle un artículo exclusivo. Allí conocí a Christian y Anja de Alemania y a Robert de Suecia. Los 4 congeniamos casi de inmediato, nos hicimos muy buenos amigos y compartíamos mucho por las tardes conversaciones muy amenas y nuevas para mi, porque hablábamos de ‘nuestros’ viajes, entre Christian y Anja se nos iban las tardes entretenidas escuchando que habían viajado acá y allá, que habían subido grandes montañas, que habían descubierto lagos preciosos y la verdad es que mi experiencia “viajera” no era muy amplia que digamos, había ido de pequeño con mi familia a Miami a Disneylandia en un viaje programado donde sabíamos que día iríamos a visitar a Mickey Mouse o cuando iríamos a visitar a Blanca nieves y los 7 famosos enanos. Hice otros viajes siempre a los Estados Unidos, y muchos mas a El Salvador, país vecino al que constantemente íbamos cuando mi padre llegaba a decirnos intempestivamente que nos íbamos un fin de semana, cosa que sacaba de quicio a mi madre quien siempre deseaba tenerlo todo bajo control y planificado.

Fue en una de esas conversaciones entre amigos que surgió el tema que podríamos los 4, Christian, Anja, Robert y yo irnos unos 2 o 3 meses a Londres, trabajar y hacer miles de libras esterlinas y estar listos para viajar hasta el mismo fin del mundo. Cada vez que retomábamos el tema parece ser que tenía cosquillas en el estómago de emoción, realmente quería conocer el mundo pero al mismo el temor se hacía presente, porque atrás en Guatemala tenía lo que podemos llamar la seguridad de la familia, la estabilidad de una vida hecha, un trabajo en la Bolsa de Valores y amigos. Llegó el día indicado en el que tenía que tomar una de las decisiones más importantes de mi vida, una decisión que cambiaría totalmente el derrotero de mi destino;
- regresar a la seguridad que tenia antes del viaje?
- O continuar con el sueño que se había ido formando a los largo estos últimas semanas? Iniciar lo que parecía el viaje de mi vida.

Como animal racional que soy mi mente me decía: “No seas tonto… cómo vas a echar a perder todo lo que has alcanzado? Tienes una maravillosa familia, unos amigos increíbles, pero sobre todo tienes un trabajo de sueño, has llegado a la cima profesional deseada por muchos otros”

Pero mi corazón me decía; “Es la oportunidad que esperabas que sucediera, tienes la anchura del mundo delante de ti, la puerta de la oportunidad la tienes abierta y no sabes si volverás a tenerla asi”

Fueron noches de insomnio, no sabía realmente que hacer y finalmente decidí quedarme a continuar el camino que sin saberlo ya había iniciado, lo comunique de primero a mi madre y mi familia, como era de suponer nadie comprendió el hecho de tirar por la borda, no solo mis estudios sino que las oportunidades profesionales, y mucho menos comprendían que siguiendo los impulsos locos dejaría a mi familia y amigos, no me lo impidieron. El momento mas duro fue comunicar desde lejos y de forma impersonal que renunciaba a mi trabajo como corredor de Bolsa.

Londres:
Después del trago amargo venía los días emocionantes de planificación, Christian y Anja regresaban a Alemania a hacer el cambio de maleta; la maleta de la vacaciones se quedaban en casa y cogían la de trabajo y de invierno, porque el invierno pronto se vendría encima y había que estar preparados, Robert regreso días mas tarde a Suecia, prácticamente por la misma razón que Christian y Anja. Yo me quedé en Israel unos días mas y acordamos vernos en Londres un sábado 09 de marzo de 1999, cada quien venía al encuentro de tres países diferentes.

La vida en Londres me resultó mucho menos que miserable al inicio porque nuestros cálculos resultaron bastante errados de cómo lo habíamos planeado, pero la ilusión y la creciente amistad hicieron mas pasadero el tiempo, pocas veces en mi vida he estado con depresión y esta fue una de ellas, el dinero se acabó, no lograba encontrar trabajo, luego encontré un trabajo en el cual trabajé por mes y medio y finalmente no llegaron nunca a pagarme, pero Christian y Anja siempre estuvieron conmigo no solo para darme apoyo moral sino también económico, hasta que llegó el día que finalmente encontré un trabajo decente y con el que me sentí contento, atrás quedaron los días que entraba a mi oficina, ahora trabajaba en catering sirviendo mesas en grandes acontecimientos pero a través de este trabajo conocí no solo a personalidades increíbles sino lugares de mucho lujo de la alta sociedad de Londres, dentro de las muchas personas que conocí junto con Anja fue a;
- Mikael Shumacher en Silverstone (Formula I)
- Pete Sampras en wimblendom
- Julia Roberts y Hugh Grant durante la inauguración de la película Notting Hill
- Elton John durante la inauguración de la película Lion King
- Las Spice Girls y David Beckham en la entrega de Momo’s Award en Royal Albert Hall
- El primer Ministro Tony Blair y su mujer durante la festividad de Año Nuevo Indio
- La reina Isabel II durante las carreras de caballos de Ascot
- Estuve en la serie mundial de Criket
- Museo de Historia y otros muchos lugares impresionantes

El tiempo pasó, en Londres vi llegar un nuevo milenio, las celebraciones de la entrada del año 2000 fue algo especial y creo que no olvidaré.

Finalmente no fueron 3 meses que estuvimos en Londres para luego iniciar nuestro viaje al fin del mundo, un golpe duro fue que a un mes de estar maltrechos en Londres, Robert decidió que se regresaba a Suecia, fue un golpe moral pero Christian, Anja y yo decidimos continuar, así que al final de 1 ½ años fui yo quien decidió irme de Londres y me moví a Suecia.

Estocolmo:
Después de casi 18 meses aprendí a disfrutar un poco mas de Londres pero cansado decidí que deseaba iniciar otra etapa así que en pleno invierno me moví a Estocolmo para ir a visitar a Robert, era una visita que quisimos Christian y Anja que realizáramos juntos. Después de la despedida con Christian y Anja, decidí explorar mas la bella ciudad de Estocolmo pero fue un error hacerlo en invierno, la temperatura bajo a -20 grados, cosa que no estaba acostumbrado asi que casi un mes y días de estar ‘sufriendo’ y dado a que recién había sido mi cumpleaños recibí de Robert mi regalo de cumpleaños, un sobre en el cual contenía un billete aéreo y decía; “Para que estés en un lugar mas cálido” y mi sorpresa era que tenia en mis manos un billete de regreso a Israel.

Israel:
Lo primero que hice al regresar de nuevo a Israel fue asistir al ‘Ulpán’ que no es mas que la escuela para nuevos inmigrantes para aprender hebreo. Creo que fueron los mejores años desde que salí de Guatemala, fueron 3 en total en esta nueva etapa, hablar de mi vida en este país creo que también necesita un capítulo aparte.

En el año 2003 cuando finalmente creía que era tiempo de regresar a Guatemala, hice mi reserva de avión Tel Aviv- Madrid – Guatemala. Estaba a punto de comprarlo cuando un amigo que recién regresaba de un viaje por Asia, me dijo que en lugar de viajar vía Europa para Guatemala lo hiciera por el otro lado del planeta, me convenció a que hiciera un viaje Tel Aviv – Bangkok – Guatemala.

Aca compré una mochila grande y bastante conveniente que aun me acompaña en mis viajes largos, creo que fue en este momento que inicie la nueva carrera de mi vida, la vida de ser un mochilero.

Un suceso que creo que nadie olvidará fue que el 11 de Septiembre vimos con incredulidad como las torres gemelas y otros puntos de Estados Unidos fueron destruidos a manos de terroristas.

Tailandia:
Llegué sin demasiadas expectativas a Tailandia, sencillamente no sabía que me iba a encontrar pero mi sorpresa fue que es un país encantador con muchísimas cosas interesantes, lugares exóticos y comida maravillosa. Me quedé un mes en este país y conocí a un chico francés con quien decidimos hacer el viaje a lo largo del país en motocicleta, nunca acertamos tanto en esta decisión.

Un suceso impresionante durante mi estancia en este país fue la invasión de Irak por el ejercito estadounidense, no podíamos creer lo que sucedía y a partir de alli fue triste ver la paulatina destrucción de Irak

Laos:
Al llegar al norte de Tailandia y después de un mes visitando lugares decidí que continuaría mi viaje así que con Thierry decidimos embarcarnos rumbo a Laos, fueron 2 días en una rústica barcaza donde navegamos sobre el río Mekong. Sobre ese río vimos al menos un par de cuerpos humanos flotar durante la travesía, como atraviesa tambien la antigua Birmania, ahora Myanmar y según nos indicó el barquero cualquiera que esta en contra del sistema sencillamente lo matan y lo tiran al río su cuerpo o se desintegra en el agua o finalmente desemboca en el mar de China. Laos es un país encantador, rústico pero fue uno de los países que mas disfrute del Sureste de Asia.

Camboya:
Antes de entrar al país me despedí de Thierry, ya que el se dirigía a Vietnam y yo a Camboya. Es un país incluso mas rustico que Laos, pero es el lugar donde se estableció uno de los reinados mas importantes e impresionantes de la época antigua, el imperio Temer. Realmente es un lugar impresionante además que la historia fue injusta con este país ya que también pude visitar los campos de la muerte donde se encontraron fosas comunes de los muchos que vivieron en la época de la guerra de Vietnam pero sobre todo que fueron asesinados por la guerrilla Temer Rojo.

Vietnam
Mi entrada y salida de este país fue muy rápida, porque coincidió con la epidemia del SARS cuyo inicio se atribuyó en Vietnam así que cuando ya cundía el pánico por esta enfermedad Tailandia decidió que todo aquel que viniera de Vietnam sería recluido y mantenido en cuarentena por lo que salí de inmediato porque necesitaba regresar a Tailandia

Regresé a Tailandia, me había gastado el dinero suficiente para comprar un billete para Guatemala, asi que decidí continuar descubriendo este país por la parte sur, la maravilla de sus playas. Y una vez mas de regreso a Tailandia después de otros 15 dias por el sur conocí a una chica japonesa que me convenció a irte a India.

India
Vine a India sin saber exactamente que iba a hacer.


... Continúa

Comentarios

Emmanuel ha dicho que…
Muy linda e interesante historia. Y eso que es todo general. Seguro de estas mismas surgieron muchisimas mas que son minimas pero inolvidables al fin y que solo quizas se pueden conseguir viajando y viviendo una vida inesperada e improvisada. Ese es tu destino a y seguir asi. Abrazo desde Buenos Aires en este dia bastante movido.
Saludos.
Muñekita Cat ha dicho que…
Ola Roberto tu blog está excelente, me gustaría enlazarlo en mis sitios de turismo. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambas.

Espero tu respuesta a munekitacate@gmail.com
Un abrazoo
Emilia
Anónimo ha dicho que…
Me he quedado con ganas de más. ¿Cuándo continuará?
Lau E. Gastañaduy ha dicho que…
Y qué más....si hasta Madrid falta un taco !¡
Retómalo y sobre todo deberías mostrarle estos escritos a tu madre.
Abrazo
MissDudas ha dicho que…
A por más!¡
Juan Ma Martinez ha dicho que…
Buenísimo Roberto, estaré pendiente de la segunda parte. El leer los relatos me refresca cuando nos conocimos en Madrid y nos fuímos de tapas. Salud!